EL VOYERISTA –  ¿Las ventanas rotas y Acapulco golden?

0
27

Desconozco en qué terminará el drama donde un canadiense, abusa de una menor, al besarla, con el presunto consentimiento de uno de sus padres, que nos remite a un punto donde la miseria surge, golpeando la cara de todos, ciudadanos, gobiernos, autoridades, diputados, funcionarios y policías.

Pero primero, toco el tema de las ventanas rotas. Acapulco, como ningún otro espacio de convivencia ha tenido un deterioro del entorno, derivado de infinidad de elementos. Retomando el experimento de sicología social, de la Universidad de Stanford en 1969 que nos remitía al significado de una ventana rota en dos autos abandonados; uno en zona pobre y otro en zona residencial.

Se concluía que no era la zona, lo que impactaba en el deterioro de las unidades, sino una ventana rota. Un vidrio roto en un auto abandonado, transmite la idea de deterioro, desinterés, despreocupación que va rompiendo códigos de convivencia. Como una sensación de ausencia de ley, de normas, de reglas.

Y el auto será vandalizado, irremediablemente, esté donde esté. Experimentos posteriores, concluían que en las zonas donde predomina el descuido y la suciedad; el desorden y el maltrato son mayores. Por ejemplo, si se rompe el vidrio de un edificio y nadie lo repara, pronto todos los vidrios, estarán rotos. Por ello, se establece que si una comunidad, exhibe signos de deterioro y nadie hace nada contra eso. Entonces, eso promueve conductas negativas masivas.

Luego entonces, si se toleran, pequeñas faltas, como estacionarse en lugar prohibido, ruido excesivo, exceso de velocidad, pasarse un alto, tirar basura, tener toma clandestina de agua y no son sancionadas, se estará fortaleciendo la idea de que no hay ley.

Acapulco, vive una desenfrenada lucha por la plaza, derivado de un mercado que exige droga. Y son las autoridades federales, quienes deben resolver el conflicto o al menos, amainarlo. Pero al gobierno estatal y municipal de Acapulco y a la sociedad, nos toca empezar a resolver problemas en áreas públicas como grafitis, basura, conductas del no pago de pasajes, pequeños robos, desórdenes, ruido excesivo y fiestas escandalosas, entre otras cosas.

La estrategia es empezar a promover comunidades limpias y ordenadas, respetuosas de la ley y de los códigos básicos de la convivencia en sociedad. Cosa complicada en sociedades donde el me vale madre impera en casi todas las conductas. Donde empezar, es importante.

• ¿Acapulco Golden? La industria del turismo ha convertido al puerto de Acapulco, en un paraíso donde los excesos y los abusos son tolerados.

El lugar no es la excepción, Cancún es otro lugar similar.

Ahí las prácticas comercializadoras de explotación sexual, incluidos menores, es cotidiano, tolerado e incluso promovida por varios actores sociales. La explotación sexual en ciudades turísticas, no es independiente de los factores económicos, sociales y culturales que predominan en todo México.

Y en Acapulco, está ligada con la pobreza extrema y los indígenas que llegan expulsados de sus comunidades. Además con la drogadicción de jóvenes y niños y la utilización de éstos por la delincuencia organizada.

Elena Azaola y Richard J. Estes, autores del libro “La Infancia como mercancía sexual”, establecían en 2003, que se tenían datos de que en Acapulco existían entre 800 y mil niñas, niños y adolescentes prostituyéndose .

En Cancún entre 600 y 800. De ese tiempo a la fecha, con la llegada del desorden provocado por la guerra de mafias, se supone que las cifras se modificaron, creciendo las cifras negras de la prostitución infantil en Acapulco. De ese tamaño es el drama que se vive y que sociedad y gobierno, deberán enfrentar.

Alfredo Guzman Analista Político34

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here